Hipoteca multidivisa
Reclamar hipoteca multidivisa
100 % de casos ganados durante más de 10 años reclamando contra las principales entidades bancarias que comercializaron este producto, ocultando los verdaderos riesgos sobre su funcionamiento, sin tener en cuenta las circunstancias de los clientes, y sobre todo, el riesgo por tipo de cambio.
La hipoteca en divisas suponía que el préstamo solo se amortizaba en la divisa contratada, no en euros, por lo que tras cada pago por los clientes la deuda podía no reducirse, e incluso podía incrementarse. Consúltanos tu caso sin compromiso alguno.
¿Qué es una hipoteca multidivisa?
Una hipoteca multidivisa es un préstamo hipotecario denominado en una moneda extranjera (por ejemplo, yen japonés o franco suizo), aunque el cliente cobre y pague habitualmente en euros. Esto significa que el capital pendiente y las cuotas se calculan en la divisa, y cada mes se convierten a euros según el tipo de cambio vigente.
Se comercializó como una opción “ventajosa” por tener, en ciertos momentos, tipos de interés más bajos que las hipotecas tradicionales. Sin embargo, es un producto complejo: además del interés, el cliente asume un riesgo de tipo de cambio que puede alterar de forma muy relevante lo que paga y lo que debe.
¿Qué riesgos tiene una hipoteca multidivisa?
El principal riesgo es que, si la moneda extranjera se aprecia frente al euro, la cuota en euros puede subir y, lo más importante, la deuda pendiente en euros puede aumentar incluso aunque se hayan pagado años de hipoteca. En la práctica, el prestatario puede encontrarse con que amortiza “menos de lo esperado” o que su capital no baja como en una hipoteca convencional.
Además, suelen existir otros factores que agravan el coste real: diferenciales en el cambio de divisa, comisiones, dificultad para entender el funcionamiento del cuadro de amortización y la falsa sensación de “control” por poder cambiar de moneda. Por eso la jurisprudencia exige una transparencia reforzada en la información previa, para que el cliente comprenda el alcance del riesgo (incluido el escenario de fuerte variación del tipo de cambio). Tribunal Supremo.
¿Qué puedo hacer si tengo una hipoteca multidivisa?
Lo primero es analizar tu documentación (escritura, oferta vinculante/FIPER o equivalentes, comunicaciones del banco, extractos y recibos). Con esa información se puede valorar si hubo una explicación clara y comprensible del riesgo de divisa y si el producto se adecuaba a tu perfil.
A partir de ahí, suele haber varias vías:
- Estudiar la conversión a euros mediante novación (cuando sea conveniente), revisando condiciones y costes.
- Reclamar si existen indicios de falta de transparencia o de información insuficiente sobre el riesgo y sus consecuencias.
- Calcular el impacto económico real: cuánto se ha pagado de más y cómo quedaría el capital pendiente si la operación hubiera estado en euros desde el inicio.
¿Cómo se reclama su nulidad?
En muchos casos, la reclamación se centra en solicitar la nulidad parcial de la cláusula multidivisa por falta de transparencia: no se trata de “anular toda la hipoteca”, sino de eliminar el componente en divisa y recalcular el préstamo como si hubiese estado en euros desde el inicio, aplicando el índice y el diferencial que correspondan.
El proceso suele incluir:
(1) Estudio del caso y cálculo económico.
(2) Reclamación extrajudicial a la entidad y, si no hay solución.
(3) Demanda judicial. En juicio se acredita, con documentación y pericial si procede, si el cliente recibió información suficiente y si pudo comprender escenarios de evolución del tipo de cambio, tal y como exige la normativa y la doctrina sobre transparencia en productos complejos. Tribunal de Justicia de la Unión Europea.
¿Puedo reclamar que me devuelvan el dinero?
Si prospera la nulidad parcial de la cláusula multidivisa, normalmente se solicita:
- La devolución de las cantidades pagadas de más respecto de un préstamo recalculado en euros desde el inicio.
- La corrección del capital pendiente, ajustándolo al resultado del recálculo (lo que, en muchos casos, reduce de forma significativa la deuda).
- En su caso, los intereses legales y otros conceptos asociados, según las circunstancias y la resolución judicial.
Cada asunto depende de la moneda, la fecha de contratación, el historial de pagos y el nivel de información entregado por el banco, por lo que es clave hacer un cálculo previo para cuantificar con precisión la reclamación y definir la mejor estrategia.




