Contratos bancarios
Reclamación de Swaps, Estructurados, Depósitos, Acciones, etc.
Reclamamos contratos bancarios y productos complejos de todo tipo, desde los contratos de inversión más complicados hasta productos financieros como SWAP, ESTRUCTURADOS, DEPÓSITOS, ACCIONES, ETC.
Nuestra experiencia acumulada en la reclamación de productos bancarios como SWAPS, PREFERENTES, SUBORDINADAS, CLIPS BANKINTER, PRODUCTOS ESTRUCTURADOS y otros contratos bancarios complejos han permitido a nuestros clientes recuperar las cantidades invertidas.
La mayoría de entidades comercializaron productos complejos sin explicar los riesgos de forma comprensible, por ello estamos a tu disposición para explicarte las posibilidades de recuperar tu dinero si te has visto afectado.
¿Qué se considera un “producto bancario complejo”?
Se consideran productos complejos aquellos que, por su funcionamiento o riesgos, no son fácilmente comprensibles para un consumidor medio y requieren una explicación reforzada. Suelen incorporar elementos como derivados, escenarios variables, costes implícitos, posibilidad de pérdidas, cancelaciones con penalización o cálculos que dependen de factores de mercado.
En esta categoría pueden encajar, según el caso, instrumentos y contratos como derivados de cobertura (swaps), productos estructurados, notas, ciertos fondos o instrumentos híbridos, así como contratos con fórmulas de cálculo poco transparentes. La clave no es el nombre comercial, sino el riesgo real y la información previa ofrecida.
¿Qué problemas son más frecuentes en estos contratos?
Los conflictos más habituales aparecen cuando la entidad comercializa el producto como “seguro”, “cobertura” o “sin riesgo” y el cliente descubre después que existían pérdidas potenciales, costes de cancelación o pagos inesperados. También son comunes:
- Falta de claridad sobre costes totales, comisiones o penalizaciones.
- Documentación extensa, técnica o entregada con poca antelación.
- Ausencia de ejemplos y simulaciones que permitan comprender escenarios negativos.
- Desajuste entre el producto y el perfil del cliente (experiencia, objetivos, tolerancia al riesgo).
Estos indicios suelen justificar un estudio jurídico para valorar posibles acciones por falta de transparencia, error en el consentimiento o cláusulas abusivas, según el caso.
¿Cuándo se puede reclamar por falta de transparencia o mala comercialización?
Puede existir base para reclamar cuando el cliente no pudo comprender de forma real y previa el funcionamiento del producto y sus consecuencias económicas. En productos complejos, la entidad debe proporcionar una información clara sobre riesgos, costes, escenarios y, además, verificar la adecuación del producto al cliente.
La viabilidad dependerá de elementos como: documentación precontractual, comunicaciones, test de conveniencia/adecuación si se realizaron, perfil del cliente, y cómo se explicó el producto en la práctica. No se trata solo de “firmar papeles”, sino de si el cliente entendió lo esencial para decidir con conocimiento.
¿Qué se puede conseguir si la reclamación prospera?
Dependiendo del contrato y de la acción planteada, se puede solicitar:
- Nulidad (total o parcial) de determinadas cláusulas o del contrato, si procede.
- Recalcular importes y reclamar cantidades indebidamente cobradas.
- En su caso, restitución económica por la vía que corresponda (según el tipo de producto y el perjuicio acreditado).
Cada asunto exige una estrategia distinta: en algunos casos el objetivo es eliminar condiciones abusivas; en otros, revertir un producto mal comercializado o recuperar pérdidas vinculadas a falta de información y comprensión real.




